miércoles, 24 de marzo de 2010

Miércoles Antropológicos R.I.P.

Miércoles Antropológicos R.I.P.
Fuente: Los Andes
Escribe: Antrop. Alfredo Germán Cornejo Pardo

Una reciente y aleccionadora visita a esta añorada y muy querida ciudad de Puno a más de apaciguar nuestras lógicas nostalgias y renovarnos espiritual y afectivamente, nos brindó la privilegiada oportunidad de reencontrarnos con grandes y cordiales amigos, colegas y un sinnúmero de conocidos quienes incondicionalmente nos brindaron su afecto, amistad y compañía durante los casi veinte inolvidables años de residencia y trabajo en la entrañable ciudad lacustre; de otro lado esta visita nos ha permitido actualizarnos e informarnos del hacer académico- científico - cultural de la Primera Casa de Estudios Superiores, la Universidad Nacional del Altiplano, nuestro centro de labor por muy buen tiempo y, dentro de cúmulo de informaciones obtenidas, recibir la infausta noticia de parte de un flamante y prometedor docente, antiguo alumno nuestro la definitiva cancelación de los “Miércoles Antropológicos”, bajo la trivial y risible justificación de “restar” alumnos en clases programadas a la misma hora.

En efecto; para la colectividad en general, para integrantes de la comunidad universitaria y para quienes no están informados, saben poco o no conocen, los “Miércoles Antropológicos”, fue en su momento el “único y más importante” espacio académico de análisis debate y confrontación eminentemente académica sobre diferentes aspectos de la problemática local, regional nacional e internacional; actividad quincenal exclusiva tanto de la Carrera Profesional de Antropología, la Facultad de Ciencias Sociales como de la misma Universidad, una novedosa y positiva actividad extracurricular propuesta y ejecutada con una visión y profundo espíritu universitario, consientes de las serias y comprensibles limitaciones curriculares, teórico-metodológicas y académicas de una Facultad y particularmente de una instancia académica como era la Carrera Profesional de Antropología atenazada por un entorno institucional abiertamente hostil; carente de recursos, de una eficiente y completa plana docente, de presupuestos adecuados, de infraestructura, material bibliográfico, laboratorios etc. etc. y en una institución universitaria tradicionalmente hegemonizada por el enfoque tecnocrático y una casi inexistente vocación humanística, contrariamente a ella; con un natural, lógico y elevado nivel de confrontación y pugna ideo –política entre diferentes facciones existentes a su interior que históricamente orientaron y hoy, definen la conducta y el quehacer político de la colectividad en general
Actividad como bien podrá comprenderse, construida con mucho esfuerzo, dedicación y tenacidad venciendo no fácilmente quietudes, conformismos seculares, condenables y abyectas, actitudes obstruccionistas tan común en universidades peyorativamente consideradas por el centralismo limeño como provincianas.

Miércoles Antropológicos al ser propuesta y ejecutada entusiastamente como un novedoso y plural espacio académico, de exposición, análisis y debate , se planteó como “objetivo fundamental” el de “reforzar “y “complementar” teórica y metodológicamente la formación profesional de estudiantes universitarios en la apasionante rama de la Antropología; “contribuyendo “ de otro lado decididamente a moldear y desarrollar” su capacidad de observación, de abstracción, de análisis y pensamiento crítico; también en la perspectiva de asumir compromisos trascendentales con la colectividad, y su cultura, andamiaje hermenéutico básico para todo profesional del área; de otro lado desarrollar habilidades y destrezas íntimamente relacionadas con el cotidiano quehacer antropológico, como los de proponer, planificar, organizar, ejecutar y evaluar diferentes tipo de proyectos, conducir adecuadamente reuniones de diferente naturaleza, desenvolverse alturadamente y con propiedad en público, formular interrogantes, y elaborar respuestas concretas, coherentes y constructivas de tal modo que satisfaga a sus interlocutores; en síntesis un líder dentro de la colectividad en la que se desenvuelve.

Evidentemente su institucionalización, reconocimiento y gravitante presencia así como su invalorable contribución en la formación profesional de estudiantes universitarios en esta importante rama del conocimiento humano por espacio de más de cinco laboriosos años, fue aleccionadora, valiosa y decisiva no sola y efectivamente en mejorar el nivel de formación profesional de decenas de estudiantes, de elevar su vocación humanística, y compromiso social, desarrollo intelectual y científico de conocer y ampliar su objeto de estudio y el vasto horizonte temático sino también en despertar, cultivar y acrecentar la inquietud, interés y dedicación por la investigación científica, el estudio, la lectura, el debate académico y alturado, la producción intelectual etc.etc. claros y caros objetivos largamente logrados y reconocidos por docentes de las diferentes facultades, por profesionales, y científicos, tanto al interior mismo como fuera de la institución y que hoy en día posibilitan en muchos de esos ex –alumnos, el exitoso desempeño personal y profesional en entidades públicas y privadas, tanto locales, regionales, nacionales, e internacionales..

En condición de creador, propulsor y animador de este importante espacio; de las Conferencias Magistrales, de casi olvidado Cine Fórum Antropológico, de la Edición de Revistas Académicas “ANTROPOLOGIA”( 2 números), la “REVISTA DE INVESTIGACIÓN DE LA FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES”(4 números), DEL INVENTARIO DE TESIS SUSTENTADAS ORALMENTE EN LA FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES - PERIODO 1977-2002, varias publicaciones, entre las que citamos por ejemplo “LINEAMIENTOS DE POLITICA CULTURAL DE LA UNA”-PUNO l992 - etc. y una serie de importantes logros tanto de orden académico (Currículo 1990-1995), como de carácter administrativo y de infraestructura que evidentemente sería ocioso y que de otro lado no es propósito del presente artículo ennumerar; no nos queda otra alternativa que la de lamentar, y deplorar tan desafortunada medida, entendemos tomada en consenso por la comunidad antropológica.

Conociendo profunda y detenidamente el pensamiento, actitudes y desempeño de la totalidad de docentes de la Carrera Profesional de Antropología, del innegable nivel académico e intelectual de su plana docente de la vocación y espíritu universitario que anima la labor de muchos de ellos; muy fácilmente y sin demasiado esfuerzo analítico podemos identificar la procedencia y motivación que precipitó tan lamentable decisión, significando sin embargo que la evidente e innegable intencionalidad de dicha medida en lugar de dañar y pretender borrar de la memoria institucional y colectiva tan importante aporte y contribución profesional, a pesar del tiempo transcurrido de nuestro involuntario alejamiento de la querida institución universitaria, y también de la distancia en la que hoy nos encontramos; nos honra plenamente, nos enaltece y nos llena de muchísima satisfacción tanto por lo hecho como al constatar absortos la justeza y cabalidad de ese sabio adagio popular que lapidariamente sentencia ……“las obras quedan y las gentes se van ”; la mayoría de las veces de modo intrascendente. R.I.P. MIERCOLES ANTROPOLOGICOS.

Escrito en la ciudad del Qosqo a los doce días del mes de febrero del año dos mil diez

viernes, 12 de marzo de 2010

Antropología del crimen


Antropología del crimen



Escribe: Julio F. Zevallos Yana - juliozeya@gmail.com


Estas dos últimas semanas se dio mucho interés a las noticias de gran relevancia que tuvieron a nivel nacional como las que fue la hija que asesinó a la madre en la ciudad de Lima, o en todo caso, ubicándonos mas en el ámbito local, el primo homicida que tuvo la frialdad de narrar como es que perpetró el crimen contra sus dos menos primos. Todos los medios tanto televisivos, como los medios escritos, dieron grandes titulares de los hechos delictivos, que lógicamente son crímenes atroces, imperdonables y que, mucho de los lectores, dirán que monstruosidad y como tal merecen sufrir los mismos hechos y talvez peor. Sin embargo, hemos olvidado preguntarnos cuál o cuáles fueron lo móviles, las causas que llevaron a cometer tal horrendos crímenes, más allá de tornarlo y calificarlo como atroces y por supuesto fuera de las normas sociales y jurídicas.


Hace un tiempo atrás, Tomas Hobbes indicaba que el hombre es por naturaleza delincuente, que lo llevaba en su sangre o ADN, podríamos decir; mas tarde Rousseau, en su obra El Contrato Social, mencionaba que la sociedad crea al delincuente y como tal, la madre de los monstruos antisociales que transgrede el orden social, es la sociedad y, como cualquier madre, brindaba los medios necesarios para poder facilitar el crimen, por último, Lacassagne, tomó posturas más críticas con su frase célebre “las sociedades tiene los delincuentes que merecen”.


Todo esto nos hace reflexionar en torno a los sucesos acaecidos, hace una década o tal vez más, era disminuido este tipo de problemas, pero hoy vemos que estamos o queremos competir con las grandes metrópolis internacionales donde la vida se vuelve cada día en un amanecer darwiniano, es decir, donde el control social escapa de las manos del Estado, y es justamente donde se deben fortalecer con mayor ímpetu los controles informales como la familia, que desde el punto de vista antropológico supone relaciones ente los padres e hijos, pues es un agente de socialización, de trasmisión de valores; o la educación, (escuelas, universidades, etc) que emite mensajes que deben de aprenderse, por lo cual se constituye el pilar de la formación; y, entre otros, que permitan marcar un norte y evitar delitos que atormenten a la sociedad. Empecemos ahora para no tener que lamentarnos en el hogaño.


Pero, cuando lamentablemente estos medios de control informal tienen resultados negativos tiende a fallar, entra a tallar el Estado sancionador, para que no vuelvan a cometerse hechos delictivos, por ello debemos estar atentos a los problemas que pasan dentro de las familias, escuelas, partidos políticos, etc, pues vienen a ser “culturas inmateriales” o superestructura como los antropólogos sociales los denominamos y, tiene gran importancia tomarlo en consideración ya que es fundamental en el comportamiento social del ser humano, conste que, el hombre en el transcurso de socialización, encuentra en la sociedad modelos de conducta social a los cuales ceñirse, costumbres, normas morales, concepciones religiosas, normas jurídicas de los cuales, como dijimos, puede o no respetarlas.


Entonces habrá que preguntarse si al individuo que violó las normas socio-jurídicas tendremos que castigársele “por lo que hizo o por lo que es”
Por imperio de ley, al infractor no se le va dar un recompensa por lo que hizo, ni mucho menos felicitar, como es de ley, se le tendrá que imponer una pena, un castigo, pero que esto nos lleve a reflexionar y más que todo a aquellas personas que cuentan con familia, que se tiene que estar atento a las actitudes que van tomando los hijos durante el desarrollo, más aún cuando están en plena adolescencia, ya que es el momento en donde necesitan la atención y comprensión de los padres, no juzguemos los hechos en el momento en que pasó, sino primero veamos las causas que lo llevaron a delinquir de tal o cual manera. Con ello no estoy justificando o pidiendo clemencia a los hechos cometidos por las personas que alteran el orden social, simplemente de entender a la sociedad que tenemos.


Lamentablemente la sociedad debe proteger a los delincuentes, no podemos decapitarlos ni ahorcarlos, y no nos es dado deportar, solo nos queda la privación de la libertad (tiempo determinado). Pues no estamos en una época positivista lombrosiana en donde al autor de un crimen se le podía detectar por ciertas características fisiológicas, de esa manera poder prevenir los crímenes ¿se imagina usted cuan llenos estarías los centros penitenciarios?. Lo único que nos queda es recuperarlos y dejar de lado el indicador de inocuización.


Para finalizar, todo hecho criminoso, tiene como consecuencia jurídica una pena, pero no olvidemos que el fin de la pena no es atormentar y afligir un ente sensible, ni mucho menos deshacer un delito ya cometido, el fin es impedir que en el futuro éste individuo antisocial, vuelva a causar nuevos daños o lesionar bienes jurídicos, como la vida de las personas, y retraer a los demás actores individuales de la sociedad a la comisión de otros hechos iguales. No olvidemos que la cárcel viene a ser una subcultura en donde se encuentran hábitos, normas, costumbres, etc., que se tiene que respetar, la prisionización debe tratar de devolver al individuo como alguien “nuevo”.


Finalmente agradecer al Doctor Vicente Alanoca, docente de Antropología d la UNA-Puno, que con sus opiniones y sugerencias siempre llevamos un diálogo enriquecedor cada día, y una preocupación constante por nuestra sociedad que cada día se torna más insegura pero no inmodificable.


Bibliografía consultada:- Foucault, Michel. Vigilar y castigar. Nacimiento de la prisión. edit. Siglo XXI. Bs. As. 2002.- Silva Santisteban, Fernando. El primate responsable. Antropobiología de la conducta. edit. del Congreso de la República del Perú. Lima 2005.- Solís Espinoza, Alejandro. Criminología. edit. Eddili. Lima 1984.- Villavicencio Terreros, Felipe. Introducción a la criminología. edit. Grijley. Lima 1997.

viernes, 12 de febrero de 2010

En el Año Internacional de Acercamiento de las Culturas

En el Año Internacional de Acercamiento de las Culturas

Irina Bokova. Directora general de la Unesco
Viernes 12 de febrero de 2010 - 12:03 am

El mundo en el que vivimos lleva cada vez más el sello de una interdependencia creciente en todos los aspectos del quehacer humano. La mezcla de nuestras sociedades que de ella se deriva ofrece nuevas oportunidades de estrechar los vínculos entre los pueblos, las naciones y las culturas, a escala planetaria. Al mismo tiempo, con la mundialización han aumentado en los últimos años la incomprensión y la desconfianza. La crisis económica, medioambiental y también ética intensifica aún más ese sentimiento de inseguridad y de recelo.

Ante esa evidencia, he propuesto una nueva visión, universal, abierta a toda la comunidad humana, a la que di el nombre de “nuevo humanismo”. Estoy convencida de que la Unesco posee todos los medios para lograr aportar una respuesta humanista a la mundialización y a la crisis. En respuesta al sentimiento de vulnerabilidad que se insinúa en todos los niveles, se impone en efecto la necesidad de inventar nuevas modalidades de acción para salvaguardar la cohesión social y preservar la paz.

Con plena conciencia de cuán urgente resulta esta tarea, la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó el 2010 Año Internacional de Acercamiento de las Culturas y designó a la Unesco organismo rector de la celebración de este año, habida cuenta de su experiencia de más de 60 años de labor en pro “del conocimiento y de la comprensión mutua entre las naciones”.

Las culturas abarcan no solo las artes y las letras, sino también los modos de vida, los sistemas de valores, las tradiciones y las creencias. En esta era de mundialización, caracterizada por la aceleración de los intercambios y una complejidad acrecentada, la protección y promoción de esa rica diversidad plantea múltiples desafíos. Ciertamente, la cultura como tal no figura entre los Objetivos de Desarrollo del Milenio, omisión que considero lamentable. Pero los vínculos que la unen al desarrollo son tan sólidos, que este no puede prescindir de la cultura. Tengo la firme intención de demostrar, mediante nuevas iniciativas, que esos nexos son indisociables.

El objetivo de este año internacional es contribuir a que se disipen las amalgamas generadas por la ignorancia, los prejuicios y las exclusiones, que son fuente de tensiones, inseguridad, violencia y conflictos. Será menester, pues, que, promoviendo el diálogo y el conocimiento recíprocos, propiciemos el respeto por la cultura ajena y rompamos las barreras que separan a las diversas culturas. El intercambio y el diálogo entre las culturas son los mejores instrumentos para construir la paz.

Se han definido cuatro ejes estratégicos de acción para este año. Se tratará de promover el conocimiento recíproco de la diversidad cultural, étnica, lingüística y religiosa, establecer un marco de valores compartidos, fomentar una educación de calidad y competencias interculturales e incitar al diálogo para el desarrollo sostenible.

Con el fin de alcanzar estos objetivos, exhorto a que se movilicen todos los asociados: las comisiones nacionales para la Unesco, los organismos del sistema de las Naciones Unidas, las organizaciones intergubernamentales y no gubernamentales, los embajadores de buena voluntad y los artistas para la paz, las cátedras Unesco y las escuelas asociadas, los clubes y centros Unesco, los parlamentarios, las autoridades locales, el mundo de la cultura, de las ciencias, de la educación y de los medios de comunicación, los dirigentes cívicos y las organizaciones de jóvenes, así como la sociedad civil en su conjunto, comprendido el sector privado. Gracias a estos esfuerzos mancomunados, la celebración del 2010 alcanzará amplia notoriedad y tendrá las mayores repercusiones posibles en los planos local, nacional, regional e internacional.

Ante los desafíos de un mundo cada vez más intercomunicado, nuestro cometido común consiste en tender puentes sólidos y solidarios entre todas las culturas, a fin de crear una nueva ética universal de la convivencia.

Viernes 12 de febrero de 2010 - 12:03 am

domingo, 10 de enero de 2010

Las representaciones del animu en los Andes del sur peruano

Las representaciones del animu en los Andes del sur peruano
Fuente: Los Andes
Escribe: Palmira La Riva González
“Il n’y a pas le corps et l’ame ; tous deux sont physiques et differement materiels, et c’est le passage entre les deux que l’on devrait appeler corps (Le corps en enjeu) ”.El animu (esp. ánimo) es una entidad corporal que juega un rol fundamental en los sistemas de representación del cuerpo y de la persona de las poblaciones andinas de la región del Cusco y en los Andes en general.

Esta “fuerza que anima” no sólo se encuentra en los seres humanos; las plantas y los animales, las montañas y las fuentes poseen también esta entidad energética general que transmiten a los hombres. En este artículo nos concentraremos exclusivamente al animu en relación con el cuerpo de la persona.

Fuerza, principio vital, el animu o ispiritu -los términos son intercambiables- es el responsable de mantener el cuerpo en vida; la perdida parcial o total del mismo conducen a la enfermedad y a la muerte respectivamente.

A la noción de animu que caracteriza todo cuerpo en vida se opone la noción de alma que hace referencia al animu de los muertos y que se encuentra estrechamente asociada al cadáver carente de vida denominado aya, haciendo imposible una distinción entre lo material e inmaterial en la representación de la persona en los Andes .

Estrechamente asociada a otras sustancias vitales, el animu es una entidad corporal compleja, inmaterial y material a la vez, que ha amalgamando e incorporando características y funciones de antiguas entidades corporales anímicas precolombinas e hispánicas como el camac, el sungu, el anima y, las almas encontrándose también relacionada con otras sustancias o entidades corporales como la sangre, la sombra o el nombre de la persona, entre otras, como veremos más adelante.

En este artículo nos proponemos presentar las principales representaciones del animu en la región del Cusco a partir de las informaciones proporcionadas por los miembros de la comunidad campesina de Surimana situada en la provincia de Canas así como de las representaciones gráficas del cuerpo elaboradas por los niños de dicha comunidad. Entre los informantes figuran parteros, parteras, curanderos y promotores de salud. Una de las parteras, Ana Huallpa, con la que venimos trabajando hace algunos años es originaria del centro poblado de Huarocondo. Este estudio se complementa con los distintos estudios etnográficos y fuentes históricas que han tratado el tema.

Características generales del animu:
Si bien el animu se considera de manera general como una fuerza que anima, que mantiene el cuerpo en vida y que se posee desde el vientre de la madre , un estudio detallado y minucioso de las distintas representaciones gráficas y descripciones que dan los informantes de la misma, así como su relación con otras sustancias corporales, atesta la ausencia de una concepción única e unívoca. En efecto, las representaciones del animu, así como el número de entidades anímicas en el cuerpo, pueden variar de una región a otra o de un individuo a otro según el género . Además, la presencia del animu varía a lo largo del ciclo de vida de un individuo en un proceso paulatino de adquisición de fuerza anímica y fijación de la misma en el cuerpo para decrecer con la edad hasta la perdida total con la muerte. La pérdida de principio vital va de par con la “degeneración” de la sangre. Más adelante veremos la relación estrecha entre ambas “substancias corporales”.
Por otra parte el animu está estrechamente relacionado al concepto de kallpa que hace referencia a la fuerza física. Esta fuerza proviene principalmente de las sustancias alimenticias ingeridas por los individuos, estableciendo una estrecha relación entre la alimentación y la constitución de la persona.Considerado como una “entidad” vital, inmaterial y volátil, el animu, animu o alma -refiriéndose al principio vital- es frecuentemente comparado con el viento, wayra hina purishan “va caminando como el viento…”.

[…] Wayrahinachallachá kakushan riki, wayrahinallapuniyá. Manayá rikunmanchu pipas, manan kanchu [color], ni imayna kasqan, ni huch’uycha ni hatuncha kasqan animuqa riki, solamenteqa wayra-hinalla, samayhinachallachá kashan riki, airechalla riki kashan

“[...] Como el vientecito no más será pues, como el viento siempre. Nadie podría verlo, no tiene color, ni se sabe como es, no se sabe si es pequeñito o grandecito. Solamente es pues como el viento, como el aliento, es airecito no más”. (Saturnino Mamani)

(*) Publicado en 41 edición de la Revista Andina.

Yatiris. Adivinos andinos

Yatiris. Adivinos andinos
Fuente: Los Andes
Escribe: Fernando Chuquipiunta Machaca

DOSSIER LITERARIO: ¿Cuándo es momento para publicar una obra literaria? ¿Cuándo es tiempo para detenerse y observar el camino recorrido? El poeta José Luis Ayala Olazával (Huancané, 1942), no lo sabe con seguridad. Sólo sabe que a veces el paso del tiempo es inexorable e infalible y a veces uno no lo siente. Hace 50 años se publicó el primer poemario de José Luis Ayala, Geografía del Corazón. Toda esta trayectoria literaria es objeto de reconocimiento con la publicación de Yatiris. Adivinos andinos. (Fondo Editorial de la Universidad Ricardo Palma, 2009).

Como uno produce, vive, escribe y experimenta día tras día los rigores de la vida y las felicidades que ella misma da, suele no ser muy consciente del grueso de la obra hasta que alguien le pide a uno reunirlos en un solo despliegue verbal. Al momento de escribir no fui muy consciente de sopesar el sentido de mi obra”, sostiene el celebérrimo aeda José Luis Ayala.

LÍNEAS DE CREACIÓN: El libro, de más de 300 páginas y muy bien impreso, ejemplifica el saber milenario y mágico de la cultura popular, el texto del ilustre intelectual huancaneño José Luis Ayala se plantea como una guía de creencias mitológicas, entre las que se encuentran son las manifestaciones socioculturales, el mundo astral de los sidéreos o la suerte de redención y resarcimiento con el modus vivendi, así también sirve para quienes quieran aprender a leer la coca. Es decir, leer el futuro, avizorar el porvenir y curar sobre el alma como el cuerpo, en un sistema adverso en el que se ha perdido la fe y la esperanza cosmogónica.

Como José Luis Ayala lo llama: La ceremonia del pago a la pachamama es un rito sagrado y ancestral, se le puede explicar desde la religiosidad andina, la semiótica y la parasicología social. Los alto misayox (quechuas) y yatiris (aymaras), son personas que realizan un acto para devolver a las personas el equilibrio emocional y la dimensión espiritual entre el ser, la vida y la naturaleza.

MOTIVACIONES: De ahí que para el poeta José Luis Ayala sea primordial cantarle a las cosas buenas del país y de la vida. “Creo que hay un retrato del Perú, sus cosas bellas, lo excelso, lo rico, lo atractivo, lo sideral, lo histórico, lo ejemplar. La parte negativa del Perú no me toca cantarla, no me motiva ni me mueve. No toca ni rasga una nota de mi alma. Me aplasta, me duele, en la vida pública he trabajado por evitar ese tipo de conducta o defectos de esa conducta, manifestó el poeta en mención”.

Por ello para el autor esta encomiable obra se complementa con una vocación sostenida de jaquisofía neo-vanguardista. “Me interesa vivir para servir. Extraño cada día que no puedo escribir algo para los demás, fundamentalmente los marginales y desposeídos necesitan de mí. Siempre he hablado preferentemente a los que menos tienen voz y lo he hecho con mucha gratitud humana. Ha sido mi aliciente cotidiano de los últimos 50 años, señaló el reconocido escritor”.

José Luis Ayala dice: “Espero que con Yatiris. Adivinos andinos los lectores, creadores y especialistas puedan conocer mi obra, que a menudo es muy difundida por haber publicado en gran cantidad de tirajes. Uno trabaja para lograr exaltar las grandes sensaciones y sentimientos en el lector. Sueño con otro destino para el país y por ello considero importante sus posibilidades de país por sus paisajes, vivencias, sueños y desilusiones. Todos son motores de la creación literaria, puntualizó José Luis Ayala”.

GUIA BIOGRÁFICA: José Luís Ayala es un escritor de reconocido prestigio en Sudamérica. Ha escrito poesía infantil, poesía bilingüe aymara – español, narración y ensayo. Ha ejercido como periodista, maestro y literato. En su carrera ha recibido varios premios y distinciones como las siguientes: Primer Premio Poesía Sur Peruana (1967), Primer Premio de Literatura Popular (1990), Premio de Literatura César Vallejo, CONCYTEC (1990); Premio Internacional de Poesía, DIP, París (1964).

El análisis cultural del derecho

EL ANALISIS CULTURAL DEL DERECHO


Escribe: Boris Espezúa Salmón

Fuente: Los Andes

Entre muchas teorías que han venido apareciendo en las últimas décadas en el pensamiento jurídico, dentro de las cuales están las teorías neopositivistas como La Argumentación Jurídica, el Análisis Económico del Derecho, la teoría Garantista del Derecho y otras también de corte jusnaturalista, destaca nítidamente la teoría del Análisis Cultural del Derecho, que tiene como representante a Paul Khan, que es catedrático de Derecho de la Cátedra Nicholas B. Katzenbach de la Universidad de Yale y autor de varios textos vinculados a la antropología jurídica, y desarrolla su propuesta en su obra titulada: “Análisis Cultural del Derecho” Una reconstrucción de estudios jurídicos, publicado en Barcelona en el año 2002.

Esta teoría parte de la premisa que la cultura es un factor de integración y estabilidad política que tiene que ver con el poder, los equilibrios locales y regionales, así como con el agente y objeto de las políticas públicas. Es un elemento básico de vínculo de la memoria, identidad y aspiraciones sociales y no debería ser del olvido, discordia y exclusión. A la cultura se le reconoce y utiliza para construir social y jurídicamente sujetos individuales y colectivos que demanden legitimidad y legalidad dentro de un Estado Democrático. La cultura significa espacios de poder y resistencia de conformación y recomposición de potencias, representa símbolos de pluralidad y disenso y consenso, conflicto y acuerdo. La trascendencia del Derecho Cultural consiste en configurar un espacio en el que el derecho dialoga con la cultura en beneficio del conocimiento y la sociedad.

En la aproximación Cultural se sabe que el Estado de Derecho es una compleja construcción de protección, su carácter contingente. Se trata de que el Derecho se libere también en la práctica cultural, haciendo posible que los ciudadanos pongan su cuota de esfuerzo por elevar una conciencia jurídica, a la par que se eleve una conciencia cultural, donde se eleve la valoración al ser humano, a los bienes públicos, a la seguridad, al orden, y al desarrollo que en buena cuenta es también fin del Derecho, de modo que existe una garantía en elevar una conciencia jurídica al elevar una conciencia cultural.

El Análisis Cultural del Derecho es una metodología científica que no sólo pretende estudiar, sistematizar y explicar las normas jurídicas de contenido cultural, sino comprender desde la cultura el sentido del Derecho y la posibilidad de hacerla coherente para la vida cotidiana. El positivismo ha desplazado la cultura y con ello las Escuelas del Historicismo, la Sociología Jurídica y el Jusnaturalismo. Se ha supuesto que gobernando la cultura a través del Derecho y sus tecnologías, el orden, progreso y felicidad de las sociedades humanas vendrían por añadiría, lo que no es así. Ya en su momento Malinosky, Savigny, Recasens Siches advirtieron que el Derecho y la cultura deben estar juntas. Para entender que la cultura es un todo integrado y debe apreciarse con las prácticas y conductas específicas de individuos, grupos y sectores sociales, así como la representación y los significados que éstas constituyen respecto a tales prácticas.

Hay por lo tanto una relación dialéctica. Stavenhagen apunta que el Derecho de las personas pertenecientes a minorías étnicas, religiosas o lingüísticas a gozar de su propia cultura, profesar y practicar su propio idioma en común. Señala que es importante el reconocimiento del Derecho de minorías étnicas, el derecho ancestral y originario a desarrollar su propia cultura y el respeto a su identidad, tradición e interactuar con las otras culturas, lo cual debe proteger el derecho e impulsarlo.

El Análisis Cultural del Derecho supone explicar y comprender conceptos preliminares del derecho y la cultura, ambos son polisémicos y descansan sobre variables epistemológicas y metodológicas, es decir su significado depende de la disciplina y el enfoque utilizados en su tratamiento. El Análisis Cultural del Derecho conceptúa al Derecho como ordenamiento normativo, positivizado y a la cultura como actividades, conocimiento o productos y servicios educativos, intelectuales y artísticos.

El concepto se extiende al estudio de género, minorías indígenas y culturales populares. El Análisis Cultural del Derecho parte de la base de que existe un subsistema constitucional y legal que regula la actividad del Estado y la sociedad en las materias arriba señaladas. Dado que se trata de un subsistema jurídico, las normas que regulan la cultura cuentan con ciertos principios, objeto y finalidades.

Kant señaló alguna vez que la tarea de la filosofía es determinar los límites de la razón, y se debe pasar a la especificidad de las prácticas sociales, donde está el Estado de Derecho, porque es la forma de comprender al yo y a los otros. Se trata que el Derecho configure con la realidad viva y directa, que no sea un andamiaje, sino un reflejo de la realidad. Por otro lado, el Análisis Cultural del Derecho tiene que propender al reconocimiento de los pueblos periféricos, hay que recordar a Manuel Lévinas cuando señala: “Sólo con el otro se puede fundar el verdadero derecho. Sin él o ellos, no hay derecho verdadero”. Señalando que lo importante es incluir, articular, comunicarse y consensuarse con nuestros semejantes, sino el derecho resulta siendo un medio y no un fin en sí mismo.

El derecho no debe ser un misterio, como lo es hasta ahora en la medida que se ha preocupado en ser hegemonizante sin conocer lo heterogenizante, por lo que debe extenderse el derecho a involucrar a todas las culturas adecuándose a ellas, dando prevalencia al ser humano, como núcleo integral y atendible por encima de los prejuicios o enfoque ideológico. Se trata de conciliar el derecho con la cultura, de comprender que la cultura no está separado del Derecho, y que sólo mediante la cultura es posible avanzar en un derecho auténtico, que en países como el Perú esta necesidad es impostergable, ya que no se puede soslayar las culturas originarias, y creer que esperando el tiempo en que puedan adscribirse a un derecho positivizado o occidental que es llamado “Oficial” se podrá solucionar el problema, planteado así las cosas es completamente erróneo, creer que se puede dar viabilidad , legitimidad y eficacia a un derecho superpuesto o puesto en una realidad que queremos negarla, ello es muy discriminador y excluyente, desnaturalizante para tiempos de renovación y de integración.

En los últimos años se viene revalorando la diversidad cultural en el mundo. Se ha interpretado con mirada fresca el papel y las relaciones de muchos sectores sociales con distintas culturas: pueblos originarios, etnias, comunidades de inmigrantes, grupos que se identifican por su preferencia sexual, por su género, su religión o su nacionalidad. En el contexto de la globalización de la sociedad de conocimiento y de la sociedad red, la reafirmación y la reivindicación de la identidad cultural ha pasado a ocupar un lugar central. Se trata de proponer una sociedad auténticamente plural que también sea justa, inclusiva. En una sociedad como la peruana donde hay múltiples desigualdades, la solución a la problemática de los pueblos indígenas no es cuestión de caridad ni de alivio a la pobreza, sino de justicia social. El Estado tiene la obligación de establecer políticas de compensación a favor de dichos pueblos, así como de garantizar el ejercicio efectivo de su derecho a la autonomía, y a participar en las decisiones acerca de cómo explotar los recursos naturales de los territorios que ocupan y cómo canalizar los beneficios.

La teoría comentada nos hace ver la dinámica del Derecho para tiempos en que los compromisos de apostar por el mejor futuro es lo que cuenta. Sócrates puede no haber estado en lo correcto al beber la cicuta, pero estaba en lo correcto al afirmar que en donde fuera, él seguiría siendo un ateniense comprometido con la apuesta por la justicia. Y eso es lo que justifica al hombre en su paso por el mundo.

BIBLIOGRAFÍA:
Kahn Paul. “Análisis Cultural del Derecho” Edic. Yale Law School. Barcelona. 2002.Ureta Guerra Juan. “Introducción Al Derecho Postmoderno” Edit. Textos. Lima, 2006.López Medina Diego. “Teoría Impura del Derecho” La Transformación de la Cultura Jurídica en Latinoamérica. Edic. Legis. Bogotá- Colombia. 2007.Del Mastro César. “Sombras y Rostros del Otro” Una apreciación de Manuel Lévinas. Edic. PUCPC, Lima. 2007.